
Trabajo colectivo, pero individualizado
Estamos atravesando un período de cambio profundo. La humanidad está trascendiendo un ciclo y entrando en una nueva etapa, y este tránsito está acompañado por un gran movimiento y desorden de energías. Los Maestros han indicado la necesidad de ayudar a recuperar el orden dentro de este proceso, comenzando por cada ser humano. Por eso nace este Trabajo Planetario Colectivo. No se trata de intentar cambiar el mundo desde fuera. El trabajo comienza en cada persona.
Si cada canal individual ordena su propio canal, su propio cuerpo, sus emociones y su energía, puede convertirse en un punto más estable desde el que anclar y ordenar las energías tumultuosas que atraviesa la Tierra. Cuando muchas personas realizan este trabajo sobre sí mismas y ponen esa transformación al servicio de la Tierra, contribuimos a que el proceso de cambio, integración y transformación pueda desarrollarse de una manera más rápida, consciente y ordenada.
¿QUÉ ES ESTE TRABAJO?
El Trabajo Planetario Colectivo está compuesto por ocho meditaciones canalizadas. Es un trabajo colectivo porque muchas personas pueden participar de una misma intención. Pero es individualizado porque cada persona realiza su propio proceso, desde su propio espacio, con su propio cuerpo y su propia conciencia.
No es necesario reunirse físicamente.
No es necesario pertenecer a un grupo.
No es necesario compartir las experiencias personales con otros participantes.
Cada persona trabaja sobre sí misma y ofrece a la Tierra aquello que ha sido sanado, liberado, restaurado o integrado.
Uno ordena su propio canal.
Muchos canales ordenados sostienen una intención común.
Y esa intención se ofrece a la Tierra.
¿POR QUÉ UN TRABAJO COLECTIVO, PERO INDIVIDUALIZADO?
Los Maestros han indicado que este trabajo debe realizarse de manera colectiva, pero manteniendo la individualidad de cada proceso. La finalidad es preservar la limpieza del canal y evitar que los participantes mezclen sus experiencias, emociones o procesos personales. La unión no está en trabajar físicamente juntos.
La unión está en la intención y en el servicio. Cada participante entra en su propio espacio de trabajo, realiza la meditación, trabaja sobre sí mismo, ofrece lo restaurado a la Tierra, agradece y cierra. De esta manera, muchas personas pueden trabajar simultáneamente por una misma intención sin intervenir en el proceso de los demás.
El trabajo es individual.
El propósito es colectivo.
¿PARA QUÉ SE REALIZA?
Este trabajo nace como una llamada a la sanación, la conciencia y el servicio. Busca restaurar tres grandes aspectos:
LIDERAZGO ÍNDIGO
La sensibilidad puesta al servicio de la verdad. Aprender a percibir, discernir y actuar sin convertir la sensibilidad en superioridad ni el poder en dominio.
ENERGÍA DE LA DIOSA
Recuperar la intuición, la capacidad de sentir, la receptividad, el afecto y la conexión con la vida. La receptividad entendida como una forma de conciencia y no como debilidad.
FLUJO VITAL
Restaurar el flujo relacionado con el centro sacro: emociones, creatividad, placer limpio y respeto por el cuerpo. Aprender a permitir el flujo sin absorber aquello que resulta tóxico o que no nos pertenece.
LAS OCHO MEDITACIONES
El recorrido está formado por ocho etapas. Las meditaciones se realizarán en el orden establecido. No estarán todas disponibles desde el principio. Cada una será canalizada y preparada para ser compartida antes de incorporarse a la web.
1. FLUJO
Sanar el flujo y devolvérselo a la Tierra La primera meditación ya está disponible. Miguel protege y sella el espacio de trabajo. Rafael acompaña la sanación del centro sacro. Se trabaja con las emociones, la creatividad, el miedo, la vergüenza y aquello que se encuentra estancado. El flujo restaurado se ofrece a la Madre Tierra a través de las raíces.
2. EXPRESIÓN
Despertar la expresión Se trabaja la voz, el cuerpo y los sentidos sutiles. Que aquello que sentimos pueda encontrar una expresión limpia a través del sonido, el movimiento, la palabra y la verdad del corazón.
3. LIBERACIÓN
Cortar lo que ya no sirve Un trabajo de liberación acompañado por Miguel. Se trabaja aquello que debilita, lo pegado, lo vencido y aquello que ya ha cumplido su función. No se trata de destruir, sino de crear espacio para aquello que sí debe permanecer.
4. PODER
El poder al servicio Se trabaja el centro de la voluntad. Recuperar el poder personal sin utilizarlo para dominar y sin renunciar a él por miedo. Aprender a decidir, poner límites y encaminar la propia vida con rectitud. Poder personal al servicio de la conciencia.
5. PROPÓSITO
Compartir el propósito El propósito deja de ser únicamente una experiencia privada. Se abre la capacidad de aprender, transmitir y compartir los dones y conocimientos que puedan ponerse al servicio. No para alimentar el ego, sino para contribuir.
6. MEMORIA DEL ALMA
Liberar la memoria del alma Un trabajo de reconocimiento, comprensión e integración de aquello que pueda emerger como memoria del alma.
El objetivo es: recordar · comprender · sanar · integrar · aprender · no repetir.
No es necesario recordar para sanar.
7. LINAJE
Sanar el linaje
Se trabaja con el vínculo con el padre y la madre, las cargas familiares, lo no dicho y aquello que puede haberse transmitido de generación en generación. No se trata de juzgar a quienes estuvieron antes. Se trata de reconocer, agradecer la vida recibida y dejar de continuar aquello que ya no corresponde.
8. CIERRE
Cierre con los Maestros
La última meditación recoge todo el recorrido. Se agradece a Miguel, a Rafael y a los Maestros que hayan acompañado el proceso. El trabajo completo se ofrece a la Tierra. Finalmente se sella el campo y se cierra el ciclo. Lo que queda sembrado es un camino de sabiduría, afecto, conciencia y servicio en la Tierra.
¿A QUIÉN VA DIRIGIDO?
Este trabajo está dirigido a personas que sientan el llamado a participar en un proceso de transformación y servicio y que puedan sostenerlo desde un lugar de estabilidad y responsabilidad personal.
A quienes estén dispuestos a trabajar primero sobre sí mismos.
A quienes comprendan que servir a la Tierra no significa salvar a los demás, sino comenzar por ordenar y sanar aquello que está en uno mismo.
A quienes puedan hacerse una pregunta sencilla:
¿Cómo puedo hacer del mundo un lugar mejor empezando por mí?
No es un trabajo pensado para quien busca únicamente visiones, experiencias extraordinarias o protagonismo espiritual. Tampoco es recomendable realizarlo cuando una persona atraviesa una situación de crisis aguda, agotamiento extremo o gran inestabilidad.
La ley de este trabajo es la sanación.
Si el cuerpo no sostiene, se para.
Si es necesario esperar, se espera.
No se corre hacia la siguiente meditación.
No se sirve desde la herida.
¿CÓMO SE PARTICIPA?
La participación se realizará a través de esta página. La primera meditación ya está disponible. Las siguientes se irán incorporando a medida que sean canalizadas y estén preparadas para ser compartidas. No existe un calendario fijo de publicación.
Cada etapa contará con:
Dossier de trabajo + Audio MP3 de la meditación canalizada.
Las meditaciones deben realizarse en el orden establecido, respetando el tiempo necesario de integración.
No se trata de acumular meditaciones.
Se trata de hacer el trabajo.
ACCESO LIBRE Y GRATUITO
El Trabajo Planetario Colectivo se ofrece de forma libre y gratuita. No existe ningún requisito económico para participar. No es necesario realizar ninguna aportación para recibir los dossiers, los audios ni las nuevas meditaciones a medida que vayan siendo canalizadas. Detrás de cada canalización existe, sin embargo, un trabajo diario de recepción, preparación, integración y manifestación de los materiales para que puedan llegar a las personas. Por este motivo, quienes después de recibir el trabajo sientan que desean contribuir podrán hacerlo mediante una aportación voluntaria.
La aportación es completamente libre.
No condiciona el acceso.
No condiciona la recepción de los materiales.
No proporciona privilegios dentro del proceso.
Quien no pueda o no desee realizar una aportación podrá participar igualmente.
El trabajo se entrega libremente.
Quien lo sienta puede ayudar a sostener su manifestación.
INTEGRACIÓN
Después de completar la octava meditación se recomienda dejar siete días de integración antes de iniciar otro trabajo intenso. Durante este tiempo, simplemente permite que el proceso se asiente. Descansa. Permanece en contacto con tu cuerpo. Observa. Escribe si lo necesitas. Camina. Continúa con tu vida cotidiana. No es necesario buscar nuevas experiencias. A veces, integrar consiste simplemente en vivir de otra manera aquello que ya hemos comprendido.
UN TRABAJO PARA LA TIERRA
Este no es un camino para alejarnos del mundo. Es un camino para estar más presentes en él. Para que quienes sienten puedan aprender a guiar sin imponerse.
Para que quienes tienen sensibilidad puedan ponerla al servicio de la verdad. Para que el poder vuelva a estar al servicio de la vida. Para que el propósito pueda compartirse. Para que las memorias puedan integrarse. Para que el linaje pueda sanar. Y para que cada persona pueda convertirse en un punto de mayor estabilidad dentro de un mundo que está atravesando una profunda transformación. Lo que sana en ti también puede convertirse en servicio para la Tierra.
MUCHOS CORAZONES · UNA MISMA INTENCIÓN · UNA SOLA TIERRA